No, no va de embutidos. En Madrid, llamar a alguien chorizo es decirle ladrón, mangante o caradura que se queda con lo ajeno, desde una cartera hasta colarse en la fila como si nada. Es bastante despectivo y se suelta con mala leche cuando te han tangado. Y sí, tiene su puntito castizo.
Se usa para llamar ladrón a alguien, normalmente en plan de coña, cuando se queda con cosas que no son suyas o siempre está mangando algo. Vale tanto para el colega que birla bolis en la oficina como para rajar de políticos. Es un insulto suave, pero con mala leche, y hay que admitir que es bastante gráfico.