Se dice cuando algo o alguien es brutal, impresionante o directamente de otro planeta. Es una forma muy castiza de soltar que te ha dejado flipando, para bien o para mal según el tono. Suena exagerada a propósito, como para rematar la frase y que quede claro que no es cualquier cosa.
"Tío, el profe nuevo explica que da gusto, es la hostia en vinagre. Hasta el de la última fila está callado y tomando apuntes como si le fuera la vida."