En Tamaulipas y el norte se usa para decir que alguien es bien bravo, rifado y no se deja de nadie. También puede ser que es bien colmilludo, o sea, astuto y medio sinvergüenza para salirse con la suya. Según el tono puede ser halago o reclamo, pero siempre suena a respeto con tantita malicia.
"No manches, el vato se aventó el jale él solo, le cantó el tiro al jefe y todavía salió ganando. Ese güey sí es bien perro, al chile."