Se usa en Sinaloa para decir que alguien es muy valiente, aguerrido y se anima a hacer cosas que otros no se atreven. También puede llevar un toque de hombría exagerada, como de macho de película de acción. A veces se dice en serio y a veces medio en broma, pero siempre con respeto al valor mostrado.
Se dice de alguien que va de muy valiente, muy rudo o muy chingón, como si fuera el mero mero, pero muchas veces es pura pose. Puede ser medio en broma o para bajarle tantito los humos al que anda presumiendo. En México se oye un montón, y en Hidalgo también lo sueltan sin pena.