Se dice cuando la espera se alarga tanto que ya te acomodas como si fueras a vivir ahí. No es solo estar de pie un rato, es plantarte, sacar paciencia y asumir que la cola va para largo. Vamos, que te sientas en modo oficina improvisada y a ver quién te mueve.
"Hermano, en la cola del médico ya me senté a lo botxí, entre la calor y el drama parecía que me iban a empadronar ahí."