Se le dice a alguien que es re sensible, medio melindroso, de esos que se ofenden por cualquier pavada y se lo toman todo a pecho. La idea es que tiene la sangre como turrón, blandita, y por eso no aguanta una cargada ni un comentario. Va con tono de gastada, no de elogio.
"Dale, no te hagás el sangre turrón, che. Fue un chiste nomás, si te dije que cantás como un gallo afónico."