Se dice cuando alguien, sobre todo un estudiante, se pega una apretada brutal a última hora y le sale la jugada. Es como activar el modo bestia justo antes del parcial: trasnochar, meterle con toda y, contra todo pronóstico, salvar la materia o sacar un notón. Puro milagro académico, pero con garra.
"Parce, yo iba perdiendo química y anoche saqué el tigre: me metí tres cafés, trasnoché y hoy en el parcial hasta el profe me miró raro del notón."