Expresión murciana para cuando alguien por fin abre la boca y suelta lo que llevaba callándose, ya sea una opinión, una queja o un secreto. Vamos, que deja de hacerse el mudo y se anima a hablar. Suele decirse con tonillo de cachondeo o de reproche suave, según el caso.
"No veas el Paco, llevaba meses callao y anoche, con dos cañas, sacó el papico y soltó que estaba liado con la vecina del quinto desde verano."