Se dice cuando alguien se suelta a reír a carcajadas, sin freno, de esas que te dejan sin aire y con lágrimas, pero de pura risa. Es como si te hubieran contado el chiste definitivo o te agarrara el ataque en el peor momento. Muy de plática casual y cero formal.
"Nos pusimos a ver memes en casa de Lupe y yo ya andaba riéndome como un loco, con lágrimas y todo, hasta me resbalé del sillón."