En Colombia se usa para decir que alguien está avergonzado, cohibido o con pena, como que se encoge y no sabe dónde meterse. También puede ser que se sienta inseguro y le dé cosa hablar o actuar. Es ese momento incómodo en que te delatan las mejillas rojas y quisieras volverte invisible.
Cuando alguien está muy preocupado o angustiado por algo, pero lo niega rotundamente. Dicen que están tranquilos, pero se les nota el nerviosismo desde el Malecón hasta Chan Chan.