En Canarias se dice subirse a la guagua cuando alguien por fin pilla de qué va la cosa, entiende las normas del juego o ya le ha cogido el truco a una situación. Es como pasar de estar perdidísimo a ir al ritmo del resto. Y la verdad, cuando por fin te subes a la guagua, se vive mucho más tranquilo.
"Al principio en la nueva curro estaba más perdido que un guiri en carnaval, pero ya me subí a la guagua y ahora voy fino, hasta le explico las movidas a los veteranos."