Se dice cuando alguien exagera cañón y hace un escándalo por algo mínimo, como si estuviera actuando en telenovela y el resto fuéramos el público obligado. En CDMX aplica para la banda que se clava, llora, grita o reclama de más por cualquier cosita. Y sí, a veces da risa, pero cansa.
"No manches, Luisa, ya deja de armar un drama porque se te cayó el boleto del metro. Ahí está, lo recoges y ya, no es el fin del mundo."