Se dice cuando alguien se hace una escapadita corta, casi de improviso, para darse un gustito o despejarse un rato. No es un viaje épico, es más bien ir a darse una vuelta, aprovechar el finde y volver con el cuerpo y la cabeza más livianos. Suena cariñoso y bien de calle, como autoengreírse.
"Juana amaneció con la loquera y dijo que se va a regalar un saltito al Titicaca el finde, así nomás, sin avisar y con su chullito listo."