En Mérida se le dice queso seco a alguien tacaño, agarrado o que no suelta ni para un cafecito. La idea es que es como un queso viejo, duro y reseco, que se queda pegado ahí y no se mueve. Va en tono de burla, medio cariñoso, medio puya, según la confianza.
"Marico, Pedro pidió entrada, plato y postre y después quería pagar solo su agüita. Nojoda, ese pana es queso seco."