Se usa cuando alguien se queda en shock, sorprendidísimo, como congelado y sin saber qué decir. Es ese momento en que te quedas tieso mirando al vacío, con la boca medio abierta, porque lo que acabas de ver o escuchar te voló la cabeza. Muy de calle, muy de reacción instantánea. Y sí, suele dar risa verlo desde afuera.
"Chamo, cuando te dijeron que el combo de empanadas subió otra vez, te quedaste muelto ahí mismo, mirando al mar sin parpadear."