Se dice cuando te quedas calladito, sin soltar ni una palabra, normalmente para no meterte en peos o para pasar desapercibido. Es como activar el modo fantasma en plena conversa: cara seria, cero comentarios y ojalá nadie te nombre. Muy de cuando la cosa se pone tensa y tú decides hacerte el loco.
"En la reunión dijeron que faltaba plata de la caja y yo me quedé en modo guaro, mirando el techo, calladito, como si no fuera conmigo."