Se dice cuando alguien se queda sin un mango, sin recursos o directamente en la lona, como si le hubieran vaciado los bolsillos. También puede ser literal y significar quedarse desnudo, pero en la calle suele ir más por el lado de perder todo, hasta la camisa. Duele, pero suena bastante gráfico.
"Me fui al casino en Bariloche a hacerme el vivo y volví a casa re manso: me quedé en bolas, ni para el bondi me quedó."