Se suelta cuando algo está bien difícil, enredado o pesado de sacar adelante. Es como decir que la cosa está brava y te va a costar un montón. La idea viene de la yuca, que es dura de pelar y de manejar si no sabes. En Perú suena bien callejero y con su gracia.
"Causa, la tarea de programación estuvo ¡qué tal yuca! Me quedé hasta las mil y al final ni compilaba, qué palta."