Se usa cuando el clima está hecho un desastre y no hay forma de pegarle. En un rato te achicharrás, después te cagás de frío y a la tarde pinta tormenta pero termina saliendo el sol. Es como vivir con el pronóstico en modo ruleta. Bien argento, bien cordobés, y bastante realista, la verdad.
"Che, salí en remera y a las dos horas me agarró un viento helado, después salió el sol. Qué quilombo de tiempo, ni el mate se decide."