Se usa para decir que un tema aún no está cerrado, que falta camino por recorrer o que pueden pasar más cosas. Es como avisar que la novela sigue y que no canten victoria tan rápido. Es una expresión viejita pero sabrosa, y la verdad es que tiene bastante estilo cuando la sueltas en la conversación.
"No te confiés con ese brete, maje, que el jefe todavía anda viendo currículums, así que todavía se cuecen habas en esa oficina."