Interjección muy murciana para soltar sorpresa o incredulidad, como un “¿pero qué dices?” o “madre mía”. También sirve de muletilla para rematar frases cuando algo te deja loco, para bien o para mal. Es de esas palabras que en Murcia valen para casi todo y quedan finas sin esfuerzo.
Expresión murciana todoterreno, sirve para casi todo. Se usa para mostrar sorpresa, incredulidad, enfado suave o simplemente rellenar silencios cuando no sabes qué decir pero quieres sonar muy de la tierra. Es como el comodín del murciano, lo sueltas y ya parece que llevas toda la vida bajando al bar de la esquina.
En Murcia se suelta para mostrar sorpresa, incredulidad o un “pero qué dices” de toda la vida cuando alguien cuenta algo raro o pasa algo inesperado. No va de ser fino ni de postureo, es más bien un “¿en serio?” con acento murciano y cara de flipar. Queda perfecto para cotilleos y anécdotas.