Se dice para soltar un piropo cariñoso cuando alguien se ve bonito, tierno o bien arreglado. Puede ir por la ropa, el peinado o la actitud, como diciendo qué linda te ves. En el Cesar suena bien costeño y cero complicado, de esos comentarios que salen solos y te dejan con cara de bobo sonriendo.
"Llegó Ana a la fiesta con ese vestido y el pelo bien hecho, y yo: esa niña qué mona, parece reina vallenata, ajá."