Expresión bien tachirense para soltar sorpresa o impacto, como decir “qué barbaridad” o “qué fuerte”. Sirve tanto para algo buenísimo como para algo maluco, depende del tono y la cara que pongas. Es de esas frases que te salen solas cuando te quedas loco con lo que acabas de ver.
"Chamo, ¿viste el golazo de ayer? El pana la clavó en el ángulo y yo quedé tieso, ¡qué molleja!"