En Costa Rica se usa para decir que te vas a pegar una siesta corta pero bien rendidora, de esas que te reinician el cerebro en media tarde. No es dormir toda la noche, es cerrar los ojos un rato y volver como nuevo. Ideal después del almuerzo o cuando el brete te está pasando por encima.
En el Estado de México se usa para decir que alguien se echa una siesta rápida y medio clandestina en horas de chamba o de clase, aprovechando que nadie lo está pelando. Es como dormirse a escondidas para recargar pilas sin que el jefe o el profe se enteren. Y la neta, a veces sí se antoja.