Se usa cuando alguien provoca un lío grande, un escándalo o un caos tremendo, ya sea a propósito o por bocón. Es el clásico momento de hacerla re larga, subir el volumen y que todo se descontrole. Muy rioplatense, bien de bardo, y encima suena perfecto cuando la situación se va al carajo.
Se dice cuando alguien monta un lío grande, un alboroto de los que se escuchan en la cuadra, o deja todo patas para arriba. Puede ser bronca, descontrol o simplemente una situación que se fue de las manos. Muy rioplatense y bien gráfico. Ojo, que a veces se usa con orgullo, como quien la re vivió.