En Río Negro se usa para decir que alguien arma demasiado escándalo por una pavada, como si fuera el fin del mundo. Es exagerar la crítica o el drama, meter ruido al pedo cuando el tema es mínimo. Básicamente es agrandar todo al cuete, y hay que admitir que a veces es hasta entretenido verlo.
Se dice cuando alguien le da mucha bola a algo, lo anuncia a lo grande o lo vende como si fuera la hostia, aunque luego no sea para tanto. Vamos, inflar el tema para quedar bien o crear hype. En Barcelona lo oirás mucho con planes, citas y fiestas que prometen y luego son un bajón.
Utilizado para describir la habilidad innata de alguien para marcarse como más grande que un evento tipo heróico cuando realmente ha sido rutina de bajo calibre. Es como hacerle fiesta a una siesta en el sofá.
Se dice cuando alguien le da bombo a algo, o sea, lo promociona a tope, lo vende como si fuera la octava maravilla y te mete hype sin parar. Puede ser para un plan real o para una fumada que no va a salir ni a la de tres. Vamos, inflar la cosa para que parezca más grande de lo que es.