Se suelta para elogiar a alguien que la rompe en algo, porque es rapidísimo, eficiente o tiene un nivel brutal. Es como decir que funciona como una máquina, pero en plan piropo callejero. Vale para el fútbol, la chamba, los estudios o lo que sea. Suena bien peruano y queda de lujo para tirar flores.
Se usa para decir que algo es una máquina tremenda, poderosa, que mete respeto por el ruido, el tamaño o lo que tira. También se aplica a personas que son muy buenas en lo que hacen, como un crack pero con más ruido de motor. Es de esas expresiones que salen solas cuando ves algo que te deja manija.