Se dice cuando alguien se queda frío del susto o de la sorpresa, como en shock, sin saber qué decir ni cómo reaccionar. No es que te dé hipotermia, es que la escena te apagó el cerebro un segundo. Muy de la Costa: te quedas helao mirando, con la boca abierta y el corazón acelerado.
"Mano, ¿viste a la profe de mate bailando champeta en la plaza? Yo me puse helao, quedé ahí parado como un poste y ni pude grabar."