Se dice cuando alguien se pone rojo, rojo de verdad, ya sea por coraje, pena o porque lo balconearon feo. La idea es que la cara queda del color de un jitomate bien maduro, como pa' salsa. Es muy de México y suena bien gráfico, de esos que pintan la escena solitos.
"No manches, Juan se puso como jitomate cuando el poli le dijo que su carro traía la placa chueca y aparte una llanta ponchada."