En Ecuador se dice cuando te enganchas a algo y le das sin parar, como si fuera directo a la sangre. Puede ser una serie, un juego, la farra o hasta el trabajo, pero la idea es la misma: te metes de lleno y no hay quien te saque. Suena medio intenso, y justo por eso pega.
"Ñaño, ayer me puse a la vena con la serie y cuando vi ya era de día, con ojeras bravas y el café haciendo guardia."