Se dice cuando en un grupo hay demasiada gente queriendo mandar, opinar y llevar la batuta, y al final nadie se pone de acuerdo. Es como un corral con puros gallos cantando a la vez, mucho show y cero orden. Sirve para criticar reuniones eternas donde todo se tranca por puro ego.
"Chamo, esa junta fue pura política de gallos, todos hablando encima del otro y al final salimos igualito, sin decisión y con hambre."