En La Guajira y la Costa Caribe se usa pelaíto o pelaíta para hablar de un pelado, o sea, un niño, un pelao o un joven. También vale como vocativo cariñoso para llamar a la gente del combo, tipo muchachos o pelaos. Suena cercano, costeño y bien relajado, de esos que te salen sin pensarlo.
En Panamá se dice pelaitos para hablar de los niños o los pelaos, normalmente con tono cariñoso o de confianza. Es como decir chamacos o chiquillos, pero bien panameño. Se usa mucho cuando los ves correteando, haciendo bulla o metidos en alguna travesura. Suena cercano y de barrio, sin mala intención.