Se dice cuando vas a hacer una salida rápida a algún lado y volvés al toque, como quien dice “ya vengo” pero con apuro y decisión. No es que vayas a gritar, es más bien pegarte una escapadita al kiosco, a lo de tu vieja o a la esquina. Bien de andar a las corridas.
"Esperame acá, chango, que me pego un grito al kiosco por hielo y vuelvo al toque, si no el fernet queda aguachento."