Se dice cuando alguien se pone intenso con una prohibición o una regla, como si fuera policía de la vida ajena. Es esa actitud de no hacer algo ni dejar que otros lo hagan porque está “prohibido”, aunque sea una tontería. Va con tono de burla, tipo: ya pues, no te rayes tanto.
"Ya pues, broder, dejá de pegar una prohibida con lo del río. Si solo está chispeando, no es que nos vaya a llevar la corriente."