Se dice cuando te quedas en blanco de golpe o te frenas en seco, como si el cerebro se te desconectara un segundo. Pasa mucho en exámenes, al hablar en público o cuando estás contando algo y justo en lo mejor te traiciona la memoria. Da una rabia tremenda, pero es bastante común.
"Iba a responder en la prueba, miré al profe y pegué la corcha mal. Me quedé mudo, sudando frío, y al rato me acordé de todo cuando ya habían entregado la hoja."