En Veracruz se dice cuando alguien le mete ganas y energía a algo, como chambeando duro, apurándose o dándole con todo para que salga bien. Es como decir echarle ganas, pero con sabor jarocho y un puntito de carrilla. Sirve para el trabajo, un proyecto o hasta para ponerse las pilas en el desmadre.
"Compadre, tú sí andas echando chunches con el puesto de mariscos, al rato te veo en el malecón vendiendo el doble y bien contento."