Se suelta cuando algo te deja loco, ya sea por admiración o por sorpresa. En Arequipa también puede ir con su puntito de burla, como diciendo que alguien se está pasando de dramático o de exagerado. Vale para aplaudir una locura bien hecha o para pinchar a alguien con cariño. Depende del tono, pues.
Expresión muy usada en Querétaro para mostrar asombro, incredulidad o sorpresa cuando algo se sale de lo normal, ya sea por exagerado, ridículo o impresionante. Es como decir no manches pero con sabor más local y un poquito más dramático. Según el tono puede sonar a regaño cariñoso o a pura admiración divertida.