Se dice cuando alguien se da aires, presume de más o se cree la gran cosa sin tener con qué. Vamos, que va por la vida en modo estrella, mirando por encima del hombro y actuando como si todo el mundo tuviera que aplaudirle. En Puerto Rico se usa mucho para pinchar ese ego inflado con una frase cortita y bien directa.
"Mira a ese, pegando guille de millonario con una cadenita del chinchorro y el carro fiado. Bájale dos, papi."