Se dice cuando decides bajarle al ritmo y quedarte en casa sin hacer gran cosa, como “estacionar” la chancla y no moverla ni pa’ comprar tortillas. Es plan descanso, flojera rica o día de recarga. Suena muy de barrio y queda perfecto para cuando el cuerpo ya dijo: hoy no se hace nada.
"Nel, hoy no jalo pa’ la calle. Mejor voy a parquear la chancla, poner Netflix y echarme unas botanitas bien a gusto."