Se le suelta a alguien que no para de hablar, que repite cosas como loro o que está meta charla y charla sin dejar respirar. Puede ser en joda o medio en modo reto, según el tono. En Córdoba suena bien de barrio y bastante gráfico, porque te lo imaginás al toque: puro pico y cero pausa.
"Che, aflojá un toque, culiau: desde que llegamos no parás de repetir lo mismo. Parecés un lorito, dejame tomar el fernet tranquilo."