Piropo bien colombiano para decir que un man está demasiado bueno, guapo y con pinta de rompecorazones. Se usa con coqueteo, a veces en plan chiste entre amigas, y puede sonar subidito si lo sueltas muy de frente. En Meta se oye un montón en fiestas, en la calle o en redes. Y sí, tiene su encanto.
"Uy no, vea pues, ese man de la fiesta sí es un papacito, yo quedé toda boba y mi amiga ya le estaba pidiendo el Instagram."