Se usa cuando alguien deja de hacerse la cabeza con el qué dirán y se manda igual, sin vergüenza ni culpa. Es como decir que ya no le importa la mirada ajena, que se sacó el peso de la opinión de los demás y listo. Muy de soltar el orgullo y vivir más tranqui.
"Che, el Juan se largó a bailar cuarteto en la plaza con el mate en la mano y ojotas, y ni se mosquea si lo miran. Olvidó la chapa mal."