Se dice para pedirle a alguien que no te dé cuerda ni te siga el juego, sobre todo cuando estás medio picado, hablando por hablar o a punto de armar un lío. Es como: no me alimentes la bobada, no me calientes la cabeza. Muy de parche, para cortar la conversación antes de que se ponga pesada.
"Parce, no me sigas la corriente con ese chisme, que después me caliento y termino cantándole la tabla al man."