Se dice cuando alguien prende el ambiente y hace que la fiesta agarre vuelo. Esa persona llega, pone música, suelta chistes, saca a bailar a medio mundo y ya nadie se quiere ir. Vamos, que mueve el tapón y se destapa la alegría. No es fino, pero es bien chapín y funciona.
En Nueva Esparta se dice cuando la rumba o la reunión se queda floja y decides cambiarla de sitio sobre la marcha para que reviva. Es como decir: vámonos pa' otro lado, que aquí no pasa nada. Se usa mucho entre panas cuando quieren salvar la noche y prender el ambiente otra vez.