Se dice cuando le cortás el rollo a alguien y le apagás la gracia, como que le quitás las ganas de seguir jodiendo o de estar de chistoso. También vale para cuando una respuesta o un comentario deja a la otra persona sin réplica y se le muere la risa. Es bien catracho y bien directo.
"El maje venía de payaso en la reunión, pero le solté la verdad de una y le maté la guasa. Se quedó serio, ni un chiste más, solo viendo el piso."