Se dice, medio en broma, cuando alguien va tan tranquilo por la vida que parece que se ha pedido un año sabático, aunque en realidad siga currando o con sus movidas. Sirve para pinchar a quien se escaquea, se lo toma con calma extrema o vive en modo vacaciones. Y oye, a veces hasta da envidia.

"Macho, el Pedro va con su año sabático: llega tarde al curro, se escaquea de los recados y se planta en el sofá con pipas como si nada. Así cualquiera, ¿eh?"

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!