En Bogotá, llave es una forma bien cercana de decirle a un amigo, como parcero, socio o compadre. Se usa para saludar, pedir un favor o meter confianza sin sonar intenso. Es de esas palabras que te ponen en modo parche al instante. Si te dicen llave, ya eres de la vuelta.
En Bogotá, decirle a alguien llave es tratarlo como tu pana de confianza, el parcero del alma, el que te cubre la espalda. Es un vocativo bien callejero y cariñoso, tipo bro, pero con sabor rolo. Se usa para saludar, pedir un favor o armar plan sin tanta vuelta. Suena cercano y relajado.
En Cuba, decir que alguien es tu llave es como llamarlo tu hermano del alma, tu socio de confianza total. Es ese pana que se sabe todos tus cuentos, te cubre las espaldas y no te suelta ni en las malas. Suena sencillo, pero lleva un cariño y una lealtad que ya quisieran muchas amistades.