Se usa para decir que algo causó chisme, escándalo o revuelo, como cuando una noticia corre por todo el barrio y nadie se queda sin opinar. Viene de la idea de levantar polvo al pasar, pero aquí el polvo son los chismes y la habladera. Es de esas expresiones que pintan perfecto cuando todo mundo anda alborotado.
Se dice cuando alguien provoca revuelo y hace que todo el mundo hable, aunque el tema sea una tontería. Puede ser por un chisme, un comentario fuera de lugar o una acción que prende la mecha y arma controversia. Vamos, que de la nada se hace un escándalo y ya nadie suelta el asunto.