Se dice cuando hay una fiesta o un plan con ambientazo, de esos con risas, música y gente entrando y saliendo como si fuera su casa. Vamos, que hay jarana y nadie se quiere ir. No es exclusiva de Cantabria, pero allí suena muy de bar y de pueblo, con rabas y charla hasta tarde.
Se usa para hablar de una fiesta bien animada, con ruido, risas, música y la peña pasándolo en grande. No es solo una reunión, es cuando el ambiente está desmadrado pero con buen rollo, como verbena de pueblo o guachinche lleno. Suena un poco antiguo, pero sigue teniendo su gracia y se entiende en todo el mundo hispano.