Se dice cuando una situación se desbarata, se sale de control o termina mal, como cuando todo iba normalito y de repente se arma el mierdero. Es muy de Colombia y en Huila se oye bastante. Sirve para planes, negocios, relaciones o lo que sea que se te vaya al carajo en dos minutos.
"Íbamos a hacer un asadito tranqui y todo bien, pero se fue de ruana cuando el primo llegó con aguardiente, puso vallenato a todo taco y se armó la gritadera."